He llegado a pensar que necesito ayuda, o que tú la necesitas más que yo.
Estamos envueltos en el vicio más dañino de la vida, el amarnos.
Quiero entender qué es lo que pasa por tu mente al dejarme ir y luego regresar.
Quisiera que entendieras que no soy un juguete del que te aburres y luego vuelve de nuevo el encanto.
No.
Soy de carne y hueso. Siento tu lejanía y tus insultos.
Tu maltrato y tus instintos bipolares.
¿Qué te cuesta arriesgarte?
O mejor, ¿Por qué no te alejas definitivo?
Eres un vicio que cala, que rompe y deshace cada parte de mi sistema nervioso.
Que destruye y desbarata de a poco ese amor que cada día se va muriendo.
Va muriendo de violencia doméstica. Va muriendo con una sobredosis de mentiras.
Sobredosis de excusas. Sobredosis de lejanía y ausencia.
Está muerto del cansancio, pasando noches en vela esperando a ver si tocas la puerta.
Muerto de los nervios de no saber qué hacer y cómo reaccionar al verte de nuevo. Si es que te ve.
Se va llenando de odio y de rabia al ver que no haces nada para luchar, sólo merodear detrás de las sombras de extraños sin el valor de decir un "Hola" o un "Lo siento".
Esperando siempre ser yo la que de el primer paso y cada vez que lo hago soy yo la que dice la última palabra.
Y es allí cuando yo soy la viciosa.
Fumándote en cigarrillos y bebiéndote en botellas de Tequila.
Queriendo que seas tú el que escribas, el que me busque.
Porque yo ya estoy cansada de buscar el tesoro y encontrar sólo arena.
Porque yo trato de dejar los vicios.
Trato de tomar mi faceta orgullosa y vociferar a los cuatro vientos que no me haces falta. Que sólo quiero ver que sufras, más de lo que yo estoy tratando de ocultar.
Porque ya no quiero verte, no quiero oírte. Y que si en algún momento la razón te cuestiona y como siempre le huyes al instinto, por una vez en tu vida síguelo. Él no te fallará.
No diré que estaré esperando, así que tendrás que atenerte a las condiciones en las que me encuentre.
Voy a depurarme, voy a rehabilitarme. De ti. De tus besos, de tus letras, de tus abrazos y de tu ego gigantesco.
Voy a darme una nueva oportunidad.