jueves, 27 de diciembre de 2012

Ángel Guardián


Ryan POV
Era una hermosa tarde y no hubo otra idea en mi cabeza sino llevarla a la playa, quedaba sólo a 1 hora de su casa.

-Claudia, voy para tu casa. Lleva en un bolso: traje de baño, una toalla y una muda de ropa; vamos a la playa.
-Okay, dame 15 minutos.

Y como acordamos en 15 minutos llegué a su casa y estaba saliendo de esta. Subió al auto y nos fuimos a la playa.


Claudia POV
Él era un caso, amaba sus planes repentinos. Hoy: La playa.
Apenas me llamó subí directo a empacar lo que me iba a requerir para esta salida. Avisé a mi madre y cuando salí de casa ya estaba su auto clásico descapotable en frente.

-¿Y este plan repentino?
-Me dije: “¿Por qué no llevar a mi hermosa novia a la playa habiendo tan buen clima?” E instantáneamente te llamé. ¿A que no has tenido tan buen novio?
-Jajajaja, sí, mi novio es único.
-¿Y es que soy tan buen novio que ni un beso me merezco?
-Ay, cómo lo puedes decir tan melodramáticamente.
-Me hieres en lo más profundo, Ness(*).
-Lo siento, hermoso –lo besé-. He ahí tu beso.
-Gracias, bella dama –dijo esto con una reverencia-. Ahora, ¡A LA PLAYA!


El camino a la playa es una hora pero, con la velocidad en la que él conduce y nuestras pláticas, parecieron sólo 5 minutos de camino.

-¡Listo! ¡Llegamos!

Y en efecto, habíamos llegado.
Buscamos un buen lugar para poner las cosas y meternos en el agua.

-Ness, te puedes cambiar en aquella caseta –señaló una pequeña cabaña-. Ya yo tengo mi short debajo del jean.

Salí de caseta y mi novio ya se estaba bañando, yo en cambio preferí disfrutar del sol antes de entrar a la playa.

-Claudia, si eres aburrida. Te traigo a la playa y lo que quieres es tomar sol, ¿Cuándo entenderás que aunque tomes sol todo el día seguirás siendo la reencarnación de Blancanieves?
-Ryan, no me provoques –iba a decir algo y lo callé de inmediato-. Sí, SÍ es una amenaza. Voy en un rato, tú mientras explora el terreno.

Y dicho esto volvió a su antigua actividad.
Yo estaba clara que no iba a broncearme ni un poquito, pero tenía mis razones: la primera, disfrutaba del sol enormemente, y segunda, disfrutaba ver el cuerpo de mi novio a lo lejos; sí, soy una morbosa.
Pasada media hora me dispuse a acompañarlo, ya necesitaba un buen abrazo.

Ryan POV
A lo lejos vi que ya Claudia me iba a acompañar en mi tarea y de inmediato la recibí.

-Adivino, querías ya tus dosis de abrazos, besos y mi compañía.
-Of course, mi atolondrado novio.
-¿Y lo de ‘atolondrado’ por qué?
-Es de cariño, tontito. You know that I love you.
-Yeah, babe, I know.
-¡Sí que te ves muy sexy hablando en inglés!
-Jajajaja, no tienes que recordármelo cada vez que lo hago.
-Me es necesario –me dijo-, al igual que este beso que estoy próxima a darte.

Y me besó, de la manera dulce que siempre lo hace. Acompañado de un sabor a chocolate que es adictivo, ese amargo que encanta.

-Y yo amo la manera en que me besas, con ese sabor a chocolate amargo que me encanta y vuelve loco.
-Para complacerte estoy –me volvió a besar-, nunca me cansaría de besarte.


Besé su frente y nos pusimos a nadar. Estuvimos acompañados de risas, suspiros, maldiciones e insultos durante hora y media, luego de esto nos dispusimos a salir del agua para secarnos y ver la puesta de sol.


-¿A que no es lo más hermoso que hayas visto? -dijo mi Ness entre mis brazos y viendo el horizonte.
-No –dije sin pensar y viéndola-, lo más hermoso que he visto lo tengo al frente.

Volteó a verme y se unieron nuestras miradas. Le acaricié una mejilla y deposité un dulce beso en sus rosados labios. Unimos nuestras frentes y sentíamos los últimos rayos de sol jugando con nuestras caras.

-Debo decir lo mismo, adorado caballero –dijo mi diosa-. Eres lo más hermoso que ha surcado mi cielo, gracias por estar aquí.
-Al contrario, el que debe de agradecer soy yo. Si no hubieras dicho sí desde que te pregunté si querías estar conmigo, no hubiéramos pasado una de las mejores tardes de nuestras vidas. Te amo.
-Y yo a ti –y cerramos nuestro pacto besando su frente.

Claudia POV
El trayecto de la playa a mi casa fue exactamente de una hora, nos la pasamos escuchando música y abrazados. Al llegar a mi casa, Ryan fue directo a saludar a mi mamá y luego nos fuimos al patio trasero a ver las estrellas… sí, somos muy cursis.

-Quisiera hacer esto todas las noches –dije inconscientemente-, estar junto a ti, ver las estrellas y hacer y decir todas las cursilerías de las novelas románticas.
-Concedido, mi dulce dama –tomó mi mano, me levantó y la besó-. ¿Me concedes esta pieza?

No me di cuenta de cuándo estaba el equipo de música reproduciendo la canción de Mi princesa de David Bisbal.

-Claro, mi caballero andante.

Nos balanceábamos de un lado a otro, yo con mis manos alrededor de su cuello y mi cabeza recostada en su hombro, y él con sus manos en mi cintura.

De repente el momento se torno demasiado íntimo, y sentía que volaba y no nos importaba nuestro alrededor.

-Eres lo que tanto esperaba, lo que en sueños buscaba y que en ti descubrí –estaba cantando-. Tú has llegado a encender cada parte de mi alma, cada espacio de mi ser. Ya no tengo corazón, ni ojos para nadie sólo para ti.

Lo abracé más fuerte y seguí escuchándolo. No me había percatado que se había puesto otra canción.

-Eres el amor de mi vida, el destino lo sabía y hoy te puso ante mí. Y cada vez que miro al pasado es que entiendo que a tu lado siempre pertenecí. Tú has llegado a encender cada parte de mi alma, cada espacio de mi ser. Ya no tengo corazón, ni ojos para nadie sólo para ti.

Me perdí entre unas cuantas lágrimas y a lo último logré escuchar:
-Eres todo lo que pedía, lo que no conocía y que en ti descubrí.

Sintió que su camisa estaba bañada con algunas de mis lágrimas y de inmediato beso mi cabeza, me levantó la cara y plantó otro beso en mi frente, seguido de unir nuestras frentes.

-Nunca te dejaré ir, y aunque me alejes o me aleje, nunca estarás sola. Seré un Ángel Guardián para ti.
-Eso nunca lo dudaré –me besó en los labios y seguimos bailando.

-Ryan, ya es hora de que te vayas –dijo mi madre sacándonos de nuestra burbuja personal-. Ya van a ser las 10.

Y era correcto, nos separamos y comprobó la hora en su reloj.

-Sí, ya es tarde. Adiós, Ness. Adiós, señora Teresa
-Que tengas buena noche Ryan –dijo mi madre.
-Gracias, igualmente para las dos. Claudia, te llamo cuando llegue.
-Okay –lo besé rápidamente y lo despedí con mi mano.

Sabía que esta noche traía mala espina.

Entramos a la casa y nos quedamos hablando sobre nuestro día. De ahí pasó una hora y sonó mi teléfono, era Ryan.
-Hola, amor, ¿ya llegaste?
-¿Hablo con Claudia? -era la voz de otra persona y empecé a preocuparme.
-Sí, soy yo. ¿Ocurre algo? ¿Qué pasó con Ryan?
-Lo siento, señorita, pero lamento informarle que el joven Ryan acaba de fallecer en un accidente de tránsito.

No había terminado de asimilar la noticia cuando mi cara se nubló en lágrimas. Mi teléfono cayó en la alfombra y mi madre lo recogió para hablar con el oficial y que éste le dijera lo que yo, su shockeada hija, no podía decirle.


Hoy ya hace un mes que te fuiste de aquí, mi amor, y te siento a mi lado como prometiste. Como mi Ángel Guardián. Guardando en mi memoria esa noche estrellada en la que juramos, como otras veces, amarnos sin impedimento.

Que cruel es la muerte que sin avisarnos nos quita lo que más amamos, dejando un vacío incurable y que nos persigue hasta el momento de perecer.

Te llevaré tatuada en mi memoria, junto con ese día memorable que pasamos los dos.
Jugando a ser la muñeca de porcelana reparada con una pega barata, que a lo lejos se ve hermosa pero de cerca se ven todas sus marcas. Esperando a ese Romeo que sólo es un objeto invisible e intocable que habita en otra dimensión.
Queriendo ser parte de ella y convertirme en el Ángel Guardián de alguien más.




domingo, 9 de diciembre de 2012

Fui

Fui una mota de algodón volando al viento cuando tu respiración voló en mi cuello. Alcancé lugares insospechados en medio de un amarillo intenso y un azul profundo. Conocí lo increíble de saberte amada y perderme en unos labios rosados; encontré la dicha de sentirme pleno de felicidad y saber que la alegría no se compara ni por casualidad a lo que describimos con emoción.

Fui esa sonrisa desviada que en tus labios se dibujó musitando un adiós mientras en nuestros corazones una lágrima corría lenta, dibujando un camino de pesar, pues la distancia volvería a ser un impedimento para entregar todo lo que nos brinda el amor y los kilómetros no nos podrán quitar.

Fui esa gota cristalina de lluvia que se posó en tu ventana aquella gris tarde de invierno cuando la nostalgia aprovechó la oportunidad para colarse en tu aposento y abrazarte con los brazos del recuerdo que no entregan mas que melancolía.

Fui fuego, llama ardiente de la pasión que bajo la negrura de un mar de estrellas ardió de deseo para entregarte más que placer, amor.

Tanto fui y dejé de ser, tanto soy sin ser, y entre tanto y tanto hoy temo decir que después de hablarte otra vez, debo aceptar que no soy nada.

sábado, 1 de diciembre de 2012

Especiales

Bajo la negrura de la noche se dirige a su encuentro.
Los zapatos de tacón resuenan en la acera por la que camina, ansiosa por disfrutar de su compañía. Se aferra al bolso y al abrigo que lleva mientras un frío extraño recorre su cuerpo, suda frío al vislumbrar el restaurante, y está allí sentado al final de la sección.
Disminuye el paso y adopta una expresión seria. Ante todo frialdad.
Él la invita a tomar asiento y le ofrece una copa de vino, ella acepta sin ninguna negativa.
Algo en su mirada la intriga, la carga de miedo y no tarda en temblar de manera literal, lo atribuye al frío del lugar.

-¿Cuál es el motivo de tu regreso? -pregunta.
-Simple, te he extrañado por completo.
-Así de simple -contesta ella con cinismo junto con un sorbo de vino-. Entonces no hay nada de qué hablar, ya que no comparto lo mismo.

Intenta levantarse, pero la sujeta de un brazo.

-Por favor, quédate -le dice con la mirada fija en ella. Regresan a sus asientos.
-Habla antes de que me arrepienta.
-Siempre con la misma actitud, Ness, nunca cambias.

Para ocultar el escalofrío que causó el regreso de aquel sobrenombre, se distrae con su copa.

Él suspira y comienza con su relato.

-Te he extrañado, es verdad. Sé que he sido un patán, por alejarte de mí y regresar en los peores momentos, dando excusas tan simples.
"He sido preso de pesadillas personales desde que no estás. He estado inmerso en una oscuridad sin ningún retorno a la felicidad. Me he dado cuenta de que esa felicidad que creía tener murió el mismo día que te perdí, el día en que hice que te perdiera y construyeras muros alrededor de tus sentimientos. No eres la misma, Ness; ¿qué faceta usas ahora? ¿eres Anny, Vanessa, Ness o Claudia? ¿a cuál de ellas tengo que convencer? ¿a las 4? Pues lo hago, porque un imbécil sabe reconocer sus errores tarde o temprano, y el mío lo asumo con todo el peso de sus consecuencias.
"Sé que es idiota de mi parte pedirlo, pero, por favor, Ness, déjame ser parte de ti otra vez.

Ella se atraganta con su último trago de vino, al evitar que en su discurso algo le afectara, pero esto último la descolocó.
¿Será o no será?
¿Cómo decirle a una ventana que se arregle sola después de haberla roto?
¿Cómo decirle de nuevo a Corazón que lo ame sin miedo, si siempre se va cuando está con la guardia baja?
¿Cómo luchar con ese monstruo tatuado en su subconsciente para dictarle algo bueno a ambos?
¿Cómo odiarlo después de amarlo tanto?

Se veía destrozado, con remordimiento en cada rasgo de su cara, en su mirada y en su voz.
¿Será bueno dejarlo vivir lo mismo que vivió ella hace años, que sigue viviendo, pero que trata de ocultar?
-Vanessa, dime algo, por favor.
-Necesito irme, Andrew. Necesito pensar de manera clara y realista.

Emprende un viaje en taxi al hotel en que se hospeda.
Al entrar a la habitación, los muros se derrumban encima de ella.
Cayó de rodillas en el suelo y le importó poco el usual dolor que sentía en su rodilla izquierda.
Arropó sus piernas con sus brazos, mientras su espalda descansaba en el respaldo de la cama.
Sus pensamientos salieron a flote, como un montón de pájaros que esperaban con ansias la libertad desde el mismo día en que fueron encerrados.

Perdónalo. (*)
Olvídalo. (**)
Habla con él.
No vuelvas a caer.
Él te ama.
Él solo te usa.
Tú lo amas.
Crees amarlo.

Sale del shock y entra al baño. Prepara la tina y se sumerge en ella.
Quisiera ahogarme -dice una de sus voces internas-, así no habrían más preocupaciones.
Sabes cuál es la solución -dice la otra-. Solo refúgiate en la música.
Abre los ojos y ve una sencilla solución.
Sale de la tina y se coloca un albornoz. Busca su iPod, e inmediatamente su cuerpo es poseído por Linkin Park.
Qué fácil es volver a respirar.

Mientras se deja llevar por las voces de sus ídolos, analiza su situación.
-Andrew -se dice a sí misma-, ¿qué haré contigo?
Recuerda las estacas que se clavan en su pecho con sólo una foto, desenmascarando la mentira y ésta poco a poco tornarse verdad.
Pláticas de las cuales no sabía si creerlas de verdad o pretender hacerlo.
Lugares, frases, historias; siempre andaba con la guardia alta, en busca de algún cabo suelto.
Sus besos, sus Te amo, sus abrazos, su sexo. Nadie como él.
Piel tan blanca, en la cual sus venas danzaban y marcaban con una tinta azul ese desierto de sal.
Su barbilla, su quijada, ese corto camino que iba hasta su boca.
Besos de ensueño.
Caricias que nublaban los sentidos.
Miradas que desnudaban.
El amor derrochado en su cama, en la suya propia o en la de un cuarto de hotel.
Un ser sin nombre, SU ser.
Suyo, sólo suyo.
Un ser que se protege de una realidad macabra que lo obliga a abandonar su papel de Romeo, y se refugia en margaritas marchitas, sin darse cuenta que su clavel sigue intacto, aguardando su regreso a pesar de las estaciones por las que se somete.

La conoció en verano.
La dejó un invierno.
Y volvió en una primavera.
La dejó al poco tiempo y regreso en otro verano.
Y hoy, en una noche de otoño, cada uno mirando por su ventana, le buscan un por qué a ésta situación.
Duermen en el alfeizar de su ventana, dejando que el amanecer decida por ellos.

Rayos de sol atraviesan la ventana de cada uno. Despiertan desorientados pero retoman la conciencia al ver al imponente sol salir por el este, acompañado por una tonalidad que no habían visto antes.
Azul y salmón.
Y este raro evento, les deja claro una sola cosa.

"Eres tan especial como este amanecer. Con un significado diferente para cada quien. Con su color azul y su color salmón dan paso al horizonte, dejando a la vista el sueño de una nueva mañana, de un nuevo día. Especial. Algo que solo podemos entender los dos: que somos un regalo. Tú eres el mío, y yo soy el tuyo".

Porque siempre van a existir dudas, siempre habrán peleas, reconciliaciones; porque todas las relaciones van acompañadas de algo. Pero si algo está claro es que Andrew y Ness se aman, y así será por el resto de sus días.

No tarda en llamarlo, no le importa que apenas esté amaneciendo.
Andrew contesta al tercer tono, casi o igual de nervioso que Ness.

-¿Ness? Dime que no es imaginación mía.
-No lo es -le contesta-. Te necesito ahora, en mi habitación de hotel. Es importante. Anota la dirección.

Luego de que Andrew tomara una pluma y anotara furiosamente aquella dirección en su agenda, salió casi disparado al encuentro con la castaña, para encontrarse lo más pronto posible con SU Ness.

Vanessa arreglaba lo más que podía aquella habitación y llamó a recepción para dar aviso de su pronta visita.
Luego de notificar, se enfrascó por completo en hacer que todo se viera perfecto. Hasta ensayó lo que le diría a Andrew, SU Andrew.

Mientras, a Andrew le dan luz verde para encontrarse con su doncella, la única que lo ha cautivado de tal manera.
Espera ansioso que el ascensor llegue a su piso y se obliga a recordarle a sus pulmones la labor que ejercen en su cuerpo.
Se abre la puerta en el piso que marcó y se dirige a la habitación 502.
Allí, aguardaba el momento que esperaban ambos desde ese 12 de junio, el rumbo definitivo de su vida juntos.

Vanessa abre la puerta y hace pasar a su visita, la cual se le queda mirando con ansiedad al mismo tiempo que intenta ponerse cómodo en el sillón.

-Sabes el motivo por el que estás aquí -comienza Ness-, mi decisión está tomada.
"El destino es cruel, y pone pruebas las cuales nos tomamos el tiempo indicado para superaras, pero aún así es sabio.
"No seré Dios o un genio mágico para saber el futuro, pero te amo y siempre te amaré. Ésta, en mi opinión, ha sido la prueba de fuego, la definitiva. Eres especial. Somos especiales, y algo que es especial no hay que desperdiciarlo.
-Eso quiere decir que... -Andrew la miró con miedo y emoción al mismo tiempo, esperando ansioso esa respuesta sin rodeos.
-Que puedes proclamarme como tuya, ya que mucho antes de que te dieras cuenta, ya yo te había proclamado mío.

Andrew se levantó del sillón y alzó a Ness en los aires.
Cuando dejaron de dar vueltas por toda la habitación gritando a las seis de la mañana que eran los seres más felices y afortunados del planeta, la bajó y plantó castos besos en su cara y el final de cada uno iba acompañado de un Te amo.
Al llegar a su boca, repitió el mismo proceso, sólo que juntando sus frentes y mirándose directamente a los ojos. Le dijo:

-Mi Ness, mi Anny, mi Claudia, mi Vanessa. Mía. Te amo.

Y siendo así el comienzo de su verdadera historia, sellaron este juramento con un beso suave y sin apuros. Especial, como muy bien ellos reconocieron.



jueves, 11 de octubre de 2012

El falso hijo del amor

El falso hijo del amor, ese que pregona ser un gran amante, el hombre que siempre buscaste, el de la mirada encantadora y labios sabor a miel, puede todo hacértelo creer, un disfraz, una mentira, lo que hasta ahora jamás tuviste y quisiste, pero no por eso dejará de ser un error, pues la falacia de la perfección que a gritos silenciosos viste de humildad egolatra fue verdad, y ahora su negro corazón te habla. Un sentimiento herido te insinúa que debes huir, unos ojos tristes de sonrisas vacías anuncian una tempestad que no quieres evitar... se ha hecho tarde, eres presa de un embrujo, resultado de la cacería de un ser sin alma.

Hay amor, ¿por qué negarlo? Hay amor, pero no lo hallarás, pues el amor que por ti ha de profesar, solo puede resultar en dolor, triste, penoso y lamentable dolor, para el que recibirás una excusa, una manera de decir poco importar, una mentira más. Pero no te confundas, no es el problema descubrir la mentira, es obvia, por supuesto que importas, pero no ahí, donde estas no eres nada, solo un sueño bonito pero irreal.

Un mundo contigo es respirar en el espacio, gritar bajo el agua, crecer en un agujero negro, beber arena; un mundo contigo es, y seamos sinceros, algo sin sentido, pero aquí viene la libertad, una hermosa noche de despedida llena de miradas pixeladas y besos cyberneticos acompañada de abrazos cyberneticos que nos calientan los transistores y nos confunden los circuitos conectando algo más que sólo una red; pero el plan sigue allí, y con tu adiós, y con el mío, una lágrima causa un corto, pero no puedes verla, the show must go on, y un te amo cierra el telón. 

No lo sabes, pero es verdad, un silencio que grita con fuerza se confunde con humo de cigarrillo, y tu rostro se dibuja en el espacio, trato de alcanzarte, de no perderte, ¿pero por qué habría de lamentarse quien se auto flagela? Típico de un cínico llorar por el dulce que acaba de regalar, y tan suave y delicada como apareciste te desvaneces, en una lluvia diáfana que acompaña el triste rostro de mi Luna compañera, la misma que tantas noches me dijo que no era razón la distancia, que tanta discusión no alcanza, y esa lágrima que jamás viste tiene compañía, pues la trampa esta preparada y mi mano no sirve de consuelo, necesito de tus besos inalcanzables, y vuelvo a ser yo, el Romeo de las falsas Julietas, buscando en otra piel lo que se que está en la tuya, persiguiendo en sus besos lo que encontré en tus labios, pidiendo a sus gemidos de placer lo que escondí en tu corazón. Y con el accionar de mi arma acabe con el sufrimiento, yo seguiré en mi camino, queriendo unirme al tuyo, mas tú vas en el tuyo, volando muy lejos de mi dirección, una Julieta envenenada con corazón de piedra y núcleo de ensueño, con la daga de este triste personaje clavada en él. Con este extra de tu historia, con el hijo bastardo del odio y la traición que en un carnaval de sangre se disfraza. De tu protagonista simulando ser el Hijo del amor.




jueves, 4 de octubre de 2012

La excepción a la regla

Ahogo un grito en mi almohada llena de ilusiones, me hago amiga de esta melancolía que me acompaña a diario, maldito mundo de mentiras que son mi pan de cada día.
Tropiezo, caigo, me levanto y así pasa todo el tiempo. ¿Creer en ti? No me jodas. Cuántas veces no creí y acabé de la misma forma, y claro, sigo cayendo.
“La tercera es la vencida”, esa frase cruza mi mente cada día. Y quiero analizarla.
Primero que nada estamos hablando de la misma persona, el Susodicho A.
Esta persona ya va por la cuarta, así es, no aplica la tercera; como dicen: la excepción a la regla.
Ocasión número 1: El sujeto nombrado anteriormente aparece con el rabo entre las patas el 2 de enero del presente año. Esta chica lo rechaza, orgullo de mujer, luego de haber sido herida de la más estúpida y amarga forma. Él quiere volver, ella le dice “No, gracias” después de que exactamente tres días atrás haya cometido un error del cual se seguirá arrepintiendo el resto de sus días. Esta conversación no dura más que unos días. El sujeto se aleja, luego de ver fallido su intento de volver.
Ocasión número 2: Febrero, después de casi más de un mes que la chica decidió sacarlo de su vida, se invierten los papeles y esta vez es ella quien aclama disculpas y querer volver. Usa un medio moderno para comunicarse con el Susodicho A, recibe respuesta a la semana, la semana del 14 de febrero.
La chica le cuenta de sus días sin él, sus problemas que la embargan desde la primera vez que lo conoció y de un insistente pretendiente que la tiene al borde de la desesperación. El chico por lo visto no aguanta y la vuelve a abandonar el 5 de marzo.
Ocasión número 3: Obviamente nuestra protagonista es terca hasta la médula y sigue viviendo su masoquismo, queriendo al innombrable hasta el tuétano y con una gran coraza en su corazón, coraza que sólo sus mejores amigos pueden entrar y todavía hay restricción del paso. Lo piensa, lo sueña, lo imagina, igual a como lo conoció ese 12 de junio del año pasado, y claro, ella quiere devolver el tiempo porque sigue pensando que él es su chico de ensueño, ese que cada niña sueña en su infancia, con esos sentimientos de caballero y porte de príncipe, agregando cada año nuevas características que se le van presentando en la vida. No lo niego, ella lo ama, pero es un amor sadomasoquista.
Dos de marzo, casi un mes después de que él se volvió a ir, ella cree que encontró un bálsamo sanador en su mejor amigo; le manda un mensaje de un número desconocido en el cual le expresaba su gratitud por hacerla madurar y saber sobre este tema tan bonito y tan doloroso como lo es enamorarse. Recibe respuesta, pero no quiere responder de vuelta. Tres días después, recibe noticias de él, le dice que vuelve porque la extraña y porque ese día se cumplió un mes desde la última vez  que supieron el uno del otro; este encuentro no duró mucho, pues, a la semana ya la estaba alejando de nuevo, culpándola de algo que ella no pretendía.
Esta vez, nuestra chica capta las tres ocasiones y recuerda su dicho, “A la tercera, va la vencida”.
Tres oportunidades que él no supo valorar, y tres oportunidades que quedan grabadas en su mente, pues su amor al parecer no fue correspondido y su vida se basa en sufrir.
Se enfrasca en sus amigos, los cuales no saben de esas oportunidades que ella le ha otorgado al Susodicho A, ella se apega más a su mejor amigo, vive el amor a través de otros, negándose a ser feliz pues está cansada de sufrir, y no lo digo por el Susodicho A, sino por otros dos anteriores a él, aunque obviamente menos peligrosos y dañinos.
Este afecto especial para con su mejor amigo la hace estar confundida, y trata de abrirse al amor poco a poco.
Los meses pasan, y el Susodicho se va quedando en el olvido gota por gota. Abril, mayo, junio y julio. Una tragedia agobia a nuestra chica pues una mujer la cual conocía muy bien fue arrastrada por las manos de la muerte de una manera para nada grata. Se cierra, no están sus amigos con ella, está en shock. Se aleja, duerme para permanecer poco en la vida real y unas ojeras casi negras se tatúan debajo de sus ojos.
5 de agosto, 5:45 am. Nuestro Susodicho A aparece sin ser llamado y da paso a nuestra actual ocasión número 4, y lo más irónico es que nuestra chica lo recordó, esa noche, después de tantos meses.
Aparece con una nota, que hace que su cuerpo literalmente tiemble y su corazón lata tanto que los latidos los siente en los oídos. Luego de leerla 3 veces y salir de su expectación, otro mensaje le sigue, él lamenta haberla buscado de nuevo, que no sabía que la mención de su simple nombre le producía asco. Nuestra chica le responde, se abre completamente y lo invita a responderle, guarda pocas esperanzas pues el mensaje estaba datado desde el 1 de agosto.
Él le responde y proceden a tener una conversación, luego otra y así hasta ahora.
Lo extraño de todo esto es que siente algo distinto, al principio pensó que le seguía queriendo pero el pasar de las conversaciones diarias y ver que él seguía con mentiras la hizo sentarse, la hizo sentiré incómoda, cosa que era imposible cuando estaba con él.
Y aquí está, como una imbécil escribiéndole una carta expresando todo el dolor e inseguridad que siente con su regreso y, por supuesto, agregando al final que lo estará esperando si así él lo desea.

viernes, 28 de septiembre de 2012

Coma

Voy a entrar en un coma sin nombre.
Caminaré con la frente en alto por el sendero que he trazado en mi subconsciente.
Seguiré los pasos que nunca me atreví siquiera a mirar.
Y al final de éste te encontraré.
Te veo y desapareces tan rápido como apareciste.
Y en mi estado catatónico, la respiración se detiene; y pienso:
Debí ser más arriesgada.
Si tan solo hubiera creído.
Si tan solo ese amor hubiera sido lo suficientemente fuerte para luchar sin pausas y sin finales trágicos.
Si no hubiera callado, si te hubiera enfrentado.
Si solo me hubieses permitido perderme en el placer de tus labios.
Si no hubiese sido tan ciega.
Si me amaras como yo lo sigo haciendo desde ese 12 de junio.
Debí ser sorda y no guiarme por otros.
Pero debí dejar de ser ciega y darme cuenta de que no me amabas como pensaba.
Vuelvo del coma, y espero verte allí, al otro lado de mi cama.
Diciendo que todo está bien, que sólo fue una pesadilla.
Pero me recibe la imagen de un día gris, igual que los otros. Otro día gris, para variar. Otro día en el que no estás.
Otro día observando el desastre que dejaste a tu paso.
Me abrazo el pecho y trato de no romperme.
Y deseo volver a esos comas repentinos en los que soy ajena de la realidad que me rodea y asecha.


domingo, 23 de septiembre de 2012

Algún día

Algún día... encontraré alguien con quien compartir gustos y disgustos.
Alguien que valore mis esfuerzos por hacer que las cosas vayan bien.
Alguien que no hiera así sea inconscientemente; y si lo hace, que pida perdón de corazón.
Alguien por quien reír y llorar, de felicidad.
Que comparta un dolor, un logro, el desenlace de una promesa, el inicio de una nueva vida...
Alguien que sea la razón por la cual pulir mis cualidades y no cambiarlas.
Que quiera y se deje querer sin miedos, sin impedimentos estúpidos.
Alguien que luche conmigo.
Que no me deje sola en mis batallas, que no me deje sola sin explicaciones.
Algún día, seré la razón de alguien.
Algún día encontraré mi razón.
Algún día te darás cuenta de que esa razón somos nosotros.
Y ese día, demasiado tarde, te darás cuenta que me perdiste, por cobarde.
Porque si no te percataste cuándo me perdiste, nunca me conseguiste por completo y como querías.
Ese día, demasiado tarde para un "nosotros", alguien más estará con su bálsamo curando las heridas que un día dejaste abiertas.
Ese día, en que dejaste atrás tus ganas de amar y tus ganas de comerte al mundo dando pasos agigantados.
Mi pequeño gigante, nos rompimos.
Me heriste a mí, y te heriste a ti mismo.



jueves, 20 de septiembre de 2012

Sueños

¿Cuántas veces no nos han querido desanimar a la hora de luchar por algo?
Para nadie es secreto que alguien se empeña en nuestra vida a meternos la zancadilla, así que lo único que esperan es vernos caer y no seguir adelante.
Pero, aparte de que me gusta luchar, me encantan los retos. Por eso reto a quienes me desaniman. Yo sola me doy ánimos. No espero mucho de nadie.
¿Cuándo se acaban las ganas de luchar?
Cuando te dejas derrotar por ti mismo.
Yo camino, troto, corro y siempre se espera que caiga.
Si en caso tal caigo, me levanto con la frente en alto y sigo, ni siquiera un pequeño rasguño debería pararnos.
Hay cosas difíciles por la cuales luchar, y quedan como sueños.
Prefiero que queden como sueños a que queden como sueños frustrados.
La diferencia es simple. Si luchaste, aún sabiendo que sería un fracaso, se queda como un sueño, sólo lo puedes disfrutar como tal. Si no lo hiciste, (Luchar), estarás con tu propia frustración vagando por la vida, hiriéndote a ti mismo.
Porque no es por otros que vas a lograr lo que te propones, es por ti mismo.
Recibe la ayuda de quien creas que es una "palanca" para ti.
Deja la negatividad atrás. Deshazte del estado constante de negación en el que vives.
Levántate de ese suelo y lucha por tus sueños.
Porque el único impedimento para cumplirlos, es tu falta de creencia en ti mismo.
Yo seguiré luchando, ¿y ?


miércoles, 12 de septiembre de 2012

Un nuevo comienzo

Ya dejamos atrás los pañales y la cuna.
Ya dimos el primer paso, guiado por nuestros padres.
Desde el primer diente que cayó hasta una operación de cordales.
Desde llorar por un juguete roto hasta un raspón en la rodilla.
Desde el pre-escolar hasta nuestro 5to año de bachillerato.
Nuestras amistades, que más que amigos se volvieron los hermanos que no habíamos tenido.
El primer beso, nuestro primer amor, la primera salida de amigos, la primera fiesta, la primera borrachera, ...; todos y cada uno de los momentos que vivimos en la infancia y en la adolescencia quedarán plasmados en nuestra memoria.
Tenemos un nuevo comienzo.
Ya no es tener a mamá o a papá levantándonos en la mañana para ir al colegio.
Ya no es hacer rabietas, por querer un capricho, a mamá y a papá.
Es momento de aterrizar.
La nueva vida que nos toca está apenas a unos días o semanas. La universidad.
Ya no es guiarse por la moda de estar o no en una universidad, es porque de verdad quieres formarte como un profesional y garantizar un futuro a esa familia que quieres tener y que esos hijos estén orgullosos de que sus padres tengan una profesión.
Es esa satisfacción que sentirás al poder depender de ti, y no de mamá o papá.
Esos dos seres a los que hay que agradecer por el simple hecho de dejarte vivir.
Que dejaron cumplir tus sueños.
Que te regañaron y castigaron más de una vez o dos.
Unos seres que a pesar de compartir contigo todas tus etapas, se hará difícil, para unos, estar en una residencia.
Los regaños de mamá y papá faltarán, y bastante.
Porque nadie tiene la paciencia suficiente para soportar tu personalidad como ellos.
Pero allí estamos, los futuros profesionales de esta era.
Sean doctor, ingeniero, maestro, diseñador, publicista, comunicador, entre otros; estamos luchando por un sueño. Nuestro sueño. Y nadie más indicado que nosotros mismos para construirlo.
Los extrañaré, mamá y papá.
Los extrañaré, amigos convertidos en hermanos.
Pero todo en esta vida tiene un sacrificio.
Y por eso aquí me encuentro, preparándome para mi Nuevo Comienzo.
Que cuando llegue a la meta final de esta carrera, no todo haya sido en vano.

A luchar por esos sueños, que ellos no se construyen solos.
Ya nos veremos en unos años, a ver qué tal nos fue en este nuevo comienzo, el cual será las puertas a tu futura vida.

lunes, 10 de septiembre de 2012

¿Dónde quedó mi "Amor"?

Que fácil, sencilla y dulce sonaba tu voz con tan sólo pronunciar un 'Amor'.
"Amor, todo va a estar bien"
"Amor, ¿cómo estás?
"Amor, si eres tonta"
"Amor, te amo"
¿Qué le pasó a mis frases favoritas? ¿Qué le pasó al sobrenombre cursi, el favorito de todos?
Hoy amor en boca de otro me suena sucio, asqueroso, no tiene sentido.
Han tomado esa palabra como propia y no suena igual que antes.
Amor esto, Amor aquello, Amor lo otro.
"Amor, ¿cuándo volverás?"
Esa es la nueva pregunta que ronda en mi mente.
¿Cuánto tiempo pasará para que vuelva a tener el mismo significado esa palabra para mí?
Esa que no se sentía profanada por una voz y personalidad diferente.
¿Qué pasó con mi deidad? ¿Qué le pasó a mi descendiente de Afrodita?
Cupido erró nuevamente al juntarnos y volvernos uno.
¿Existirá alguien más como tú?
¿Encontraré en nuevos labios y dulce voz la razón de amar ese sobrenombre de nuevo?
Rosas marchitas adornan el pasillo de la paciencia y telas de araña surgen en cada rincón de mis ganas de amar.
Notas tristes suenan como marcha nupcial y el maniquí con el traje clásico espera sin ninguna prisa a una novia muerta en vida.
"Amor, aquí estoy" quisiera que resonaran esas palabras cada vez que la tristeza me embarga, pero es engañarme, y engañarme es matarme cada vez un poquito más.
"Amor, esto es real" espero sin ninguna paciencia el momento en que esas palabras despierten mis oídos.
"Amor, estoy contigo, no me he ido" mis fantasmas personales se encargan de volverme loca al hacerme creer que tu voz es real, que no es un espejismo.
Y a esto solo puedo decir: "Amor, yo volveré".
Te dejaré en libertad y te daré a elegir.
Si te consideras mi felicidad, aquí te estaré esperando, Amor.

miércoles, 27 de junio de 2012

Historias de amor

No alcanzan las palabras para expresar un sentimiento, no bastan las caricias para insinuar un beso.

Resbalando por tus cabellos acabé parado en tu cuello, y queriendo alcanzar desde allí tus labios fui a parar a tu pecho, danzando al ritmo de los latidos de tu corazón fui a tropezar con el calor de tu cuerpo y a punto de caer por tu cintura me convertí en halcón y volando crucé veloz por tus labios y a punto estaba de abalanzarme cuando un disparo tenaz de tu mirada me impactó, me descubrí entonces sorprendido por un brillo inexplicable y una paz llenó mi ser, una luz deslumbró mi ciego espíritu y la razón acabó por evaporarse, la locura invadió mi mundo y destruyó mi universo, mi mentira; empecé a vivir en ese instante.

Pero qué efímera la vida cuando se disfruta, yo que cuan ingeniero destacado construí mi obra magna toda de cristal, me encontré atrapado en una jaula de dulzura y con las llaves de mi prisión al alcance de mi mano dejé derrumbar trozo a trozo cada sueño. Los pedazos del cristal se incrustaron en mi piel, como un asesino despiadado vi morir a Corazón sin hacer nada.

Anhelos, sueños, tan fugaz fue el instante en que tu mirada pixelada se clavó en mis ojos desenfocados, tan importante lo que quise expresarte en la mía con una sonrisa torcida sonrojaba mis mejillas, que corto. Que imprecisas han sido las historias de amor, el Quijote y su Dulcinea, dando todo por amor para no tener nada, pues un loco ser ha decidido arar en el mar, salté al vacío y quise volar, que tonto fui, te dañe a ti, y me dañe a mí.

Cada gota, tú misma

Como se te quiebra la voz al decirle a tu más íntimo confesor lo que te pasa en verdad.
O como se te cristalizan los ojos y quieren darle paso a las lágrimas.
Estás rodeada de gente, no puedes bajar la guardia de esa manera.
Callas, pretendes aparentar que nada pasa mientras te quiebras poco a poco.
Secas la lágrima que bajó con disimulo por tu mejilla, observas a tu alrededor a ver si no se percataron de tu escena de debilidad. Bien, todo despejado.
Sigues en lo tuyo, aparentar ser alguien que no puedes ser pero te toca serlo por defensa propia.
Te has jurado no ser dominada por tus sentimientos y pensar siempre con la cabeza y no seguir al corazón.
El caminar bajo la lluvia es el único remedio para ser tú misma, poder llorar a mares, disfrazando tus lágrimas con cada gota que golpea tu rostro, cada gota agregando un motivo más para seguir desahogándote.

martes, 5 de junio de 2012

Perdida

Con la mirara perdida vislumbré una estrella a lo lejos, con la mirada perdida me inventé un día junto a ti. Con la lógica perdida olvidé al mundo entero y me concentré en ti. Con el raciocinio a un lado olvidé las críticas de los demás, con las opiniones al lado sólo me importó encontrar paz.
Y sólo esa paz la encontré al descubrir tus ojos al horizonte en pleno atardecer mientras imaginaba todo un mundo de placer.
Vamos de la mano, ven conmigo, no me sueltes.
Mírame fijamente, dí que me amas con locura y has que lo crea.
Piérdete en mis ojos mientras yo me pierdo en los tuyos.
Besame locamente, besame con placer.
Besame mejor que ayer.
Besame tal cual Romeo besa a su Julieta.
Corre, corre como nunca lo has hecho, corre conmigo dejando todo atrás.
Y vive, vive conmigo este eterno atardecer, y junto a mí dar a conocer este amor eterno que me llena por dentro.

La gran mentira.


Gracias, mi amor, por esa carta que escribiste. Tan sincero has sido que me han salido lágrimas, y no creas que es de tristeza, para nada, fue todo tan bello. La manera en cómo me insultaste, lo mucho que te encantó usarme y las ganas de querer sentirte hombre por abusar de lo que sentía por ti. ¿Que si me duele? Para nada, no ves cómo se me cae a pedazos el corazón para poder compartir mi alegría, mi dicha. ¿Y el llanto? Es sólo un camuflaje porque, como dije, estoy feliz.
Sí, feliz de tus engaños, de tu abuso, de tus apuestas, de tu aprovechamiento, de infinidades de cosas.
Tanto así que te odio, no te quiero ver más en la vida, mi corazón le pertenece a otro y para mí sólo has sido alguien pasajero. Ya ni recuerdo tu nombre, ya ni recuerdo tus abrazos, tus besos, tus versos; todo de ti desconozco.
¿Qué fuiste? ¿Qué significaste? Solo fuiste una de la muchas noches que he vivido, una de las muchas veces que reí, una de las tantísimas veces que me enamoré. Simplemente haz sido nada.
Ese nada, que es la peor mentira que he podido inventar en años.  La peor manera de querer olvidarte.

domingo, 27 de mayo de 2012

Amor... ¿Qué es?

El amor es un espejo, un vidrio. Es cálido, sin límites
Es ser leal, querer y ser correspondido.
Amar intensamente, no ilusionar, no juzgar; amar es aceptarnos tal y como somos.
Amor hacia los amigos: estar agradecido con esas personas especiales que te apoyan, te levantan de caídas, te aconsejan y un abrazo nunca es rechazado.
Hay amigos especiales, que son los que tenemos como pareja.
Esa pareja a la que debemos respetar, apoyar y consolar en las pérdidas.
Hay amores pasados que nos dejaron una bonita enseñanza y unos muy buenos recuerdos.
Por muy dolorosa que haya sido la  ruptura, quedan recuerdos que van borrando lo malo para dejarle el paso sólo a lo bueno.
No nos cansamos de amar, de soñar, de tener esperanza y hacer que nuestro corazón se agrande.
Amar es simplemente respirar, te trae todo los beneficios de estar vivo.
Amar es caminar, te da valor a enfrentarte a cada camino que te pongan.
Amar es perdonar, a aquella persona que falló y en sus ojos se ve el arrepentimiento.
Amar es soñar, en un mundo mejor, en una mejor vida para ti y para los de tu alrededor.
Amarte a ti, abarca más allá cualquier concepto, cualquier descripción.
Porque amarte a ti es soñar, respirar, vivir, encontrarle otro sentido a la vida y levantar los pies del suelo para ir más allá de críticas, opiniones y malos deseos.
Por eso, no le encontramos un tamaño exacto a la palabra "te amo".








--------------------------------------------------------------------------------------------------------------
Primero que nada mil disculpas por tener tanto tiempo abandonado mi medio de desahogo. No tengo perdón, pero aquí estoy de nuevo, aprovechando el tiempo que tengo porque no sabemos cuando se acabe.

-Anny.

miércoles, 4 de enero de 2012

Divina noche

Divina noche, divina Luna. Tú que eres testigo de este amor que le profeso a este ser tan especial, acompáñalo esta noche que no puedo estar entre sus brazos ni probar sus dulces labios. Tú, Luna calosa, que tú sì lo puedes ver, susúrrale al oído que es el dueño de mis pensamientos, de mis secretos y de todas las palabras que salen de mi boca. Oh, Luna, además, hazme el favor de llevarle mi corazón y ponerlo bajo su almohada para que sepa que una parte de mí está con él.