miércoles, 27 de junio de 2012

Cada gota, tú misma

Como se te quiebra la voz al decirle a tu más íntimo confesor lo que te pasa en verdad.
O como se te cristalizan los ojos y quieren darle paso a las lágrimas.
Estás rodeada de gente, no puedes bajar la guardia de esa manera.
Callas, pretendes aparentar que nada pasa mientras te quiebras poco a poco.
Secas la lágrima que bajó con disimulo por tu mejilla, observas a tu alrededor a ver si no se percataron de tu escena de debilidad. Bien, todo despejado.
Sigues en lo tuyo, aparentar ser alguien que no puedes ser pero te toca serlo por defensa propia.
Te has jurado no ser dominada por tus sentimientos y pensar siempre con la cabeza y no seguir al corazón.
El caminar bajo la lluvia es el único remedio para ser tú misma, poder llorar a mares, disfrazando tus lágrimas con cada gota que golpea tu rostro, cada gota agregando un motivo más para seguir desahogándote.

No hay comentarios:

Publicar un comentario