viernes, 28 de septiembre de 2012

Coma

Voy a entrar en un coma sin nombre.
Caminaré con la frente en alto por el sendero que he trazado en mi subconsciente.
Seguiré los pasos que nunca me atreví siquiera a mirar.
Y al final de éste te encontraré.
Te veo y desapareces tan rápido como apareciste.
Y en mi estado catatónico, la respiración se detiene; y pienso:
Debí ser más arriesgada.
Si tan solo hubiera creído.
Si tan solo ese amor hubiera sido lo suficientemente fuerte para luchar sin pausas y sin finales trágicos.
Si no hubiera callado, si te hubiera enfrentado.
Si solo me hubieses permitido perderme en el placer de tus labios.
Si no hubiese sido tan ciega.
Si me amaras como yo lo sigo haciendo desde ese 12 de junio.
Debí ser sorda y no guiarme por otros.
Pero debí dejar de ser ciega y darme cuenta de que no me amabas como pensaba.
Vuelvo del coma, y espero verte allí, al otro lado de mi cama.
Diciendo que todo está bien, que sólo fue una pesadilla.
Pero me recibe la imagen de un día gris, igual que los otros. Otro día gris, para variar. Otro día en el que no estás.
Otro día observando el desastre que dejaste a tu paso.
Me abrazo el pecho y trato de no romperme.
Y deseo volver a esos comas repentinos en los que soy ajena de la realidad que me rodea y asecha.


domingo, 23 de septiembre de 2012

Algún día

Algún día... encontraré alguien con quien compartir gustos y disgustos.
Alguien que valore mis esfuerzos por hacer que las cosas vayan bien.
Alguien que no hiera así sea inconscientemente; y si lo hace, que pida perdón de corazón.
Alguien por quien reír y llorar, de felicidad.
Que comparta un dolor, un logro, el desenlace de una promesa, el inicio de una nueva vida...
Alguien que sea la razón por la cual pulir mis cualidades y no cambiarlas.
Que quiera y se deje querer sin miedos, sin impedimentos estúpidos.
Alguien que luche conmigo.
Que no me deje sola en mis batallas, que no me deje sola sin explicaciones.
Algún día, seré la razón de alguien.
Algún día encontraré mi razón.
Algún día te darás cuenta de que esa razón somos nosotros.
Y ese día, demasiado tarde, te darás cuenta que me perdiste, por cobarde.
Porque si no te percataste cuándo me perdiste, nunca me conseguiste por completo y como querías.
Ese día, demasiado tarde para un "nosotros", alguien más estará con su bálsamo curando las heridas que un día dejaste abiertas.
Ese día, en que dejaste atrás tus ganas de amar y tus ganas de comerte al mundo dando pasos agigantados.
Mi pequeño gigante, nos rompimos.
Me heriste a mí, y te heriste a ti mismo.



jueves, 20 de septiembre de 2012

Sueños

¿Cuántas veces no nos han querido desanimar a la hora de luchar por algo?
Para nadie es secreto que alguien se empeña en nuestra vida a meternos la zancadilla, así que lo único que esperan es vernos caer y no seguir adelante.
Pero, aparte de que me gusta luchar, me encantan los retos. Por eso reto a quienes me desaniman. Yo sola me doy ánimos. No espero mucho de nadie.
¿Cuándo se acaban las ganas de luchar?
Cuando te dejas derrotar por ti mismo.
Yo camino, troto, corro y siempre se espera que caiga.
Si en caso tal caigo, me levanto con la frente en alto y sigo, ni siquiera un pequeño rasguño debería pararnos.
Hay cosas difíciles por la cuales luchar, y quedan como sueños.
Prefiero que queden como sueños a que queden como sueños frustrados.
La diferencia es simple. Si luchaste, aún sabiendo que sería un fracaso, se queda como un sueño, sólo lo puedes disfrutar como tal. Si no lo hiciste, (Luchar), estarás con tu propia frustración vagando por la vida, hiriéndote a ti mismo.
Porque no es por otros que vas a lograr lo que te propones, es por ti mismo.
Recibe la ayuda de quien creas que es una "palanca" para ti.
Deja la negatividad atrás. Deshazte del estado constante de negación en el que vives.
Levántate de ese suelo y lucha por tus sueños.
Porque el único impedimento para cumplirlos, es tu falta de creencia en ti mismo.
Yo seguiré luchando, ¿y ?


miércoles, 12 de septiembre de 2012

Un nuevo comienzo

Ya dejamos atrás los pañales y la cuna.
Ya dimos el primer paso, guiado por nuestros padres.
Desde el primer diente que cayó hasta una operación de cordales.
Desde llorar por un juguete roto hasta un raspón en la rodilla.
Desde el pre-escolar hasta nuestro 5to año de bachillerato.
Nuestras amistades, que más que amigos se volvieron los hermanos que no habíamos tenido.
El primer beso, nuestro primer amor, la primera salida de amigos, la primera fiesta, la primera borrachera, ...; todos y cada uno de los momentos que vivimos en la infancia y en la adolescencia quedarán plasmados en nuestra memoria.
Tenemos un nuevo comienzo.
Ya no es tener a mamá o a papá levantándonos en la mañana para ir al colegio.
Ya no es hacer rabietas, por querer un capricho, a mamá y a papá.
Es momento de aterrizar.
La nueva vida que nos toca está apenas a unos días o semanas. La universidad.
Ya no es guiarse por la moda de estar o no en una universidad, es porque de verdad quieres formarte como un profesional y garantizar un futuro a esa familia que quieres tener y que esos hijos estén orgullosos de que sus padres tengan una profesión.
Es esa satisfacción que sentirás al poder depender de ti, y no de mamá o papá.
Esos dos seres a los que hay que agradecer por el simple hecho de dejarte vivir.
Que dejaron cumplir tus sueños.
Que te regañaron y castigaron más de una vez o dos.
Unos seres que a pesar de compartir contigo todas tus etapas, se hará difícil, para unos, estar en una residencia.
Los regaños de mamá y papá faltarán, y bastante.
Porque nadie tiene la paciencia suficiente para soportar tu personalidad como ellos.
Pero allí estamos, los futuros profesionales de esta era.
Sean doctor, ingeniero, maestro, diseñador, publicista, comunicador, entre otros; estamos luchando por un sueño. Nuestro sueño. Y nadie más indicado que nosotros mismos para construirlo.
Los extrañaré, mamá y papá.
Los extrañaré, amigos convertidos en hermanos.
Pero todo en esta vida tiene un sacrificio.
Y por eso aquí me encuentro, preparándome para mi Nuevo Comienzo.
Que cuando llegue a la meta final de esta carrera, no todo haya sido en vano.

A luchar por esos sueños, que ellos no se construyen solos.
Ya nos veremos en unos años, a ver qué tal nos fue en este nuevo comienzo, el cual será las puertas a tu futura vida.

lunes, 10 de septiembre de 2012

¿Dónde quedó mi "Amor"?

Que fácil, sencilla y dulce sonaba tu voz con tan sólo pronunciar un 'Amor'.
"Amor, todo va a estar bien"
"Amor, ¿cómo estás?
"Amor, si eres tonta"
"Amor, te amo"
¿Qué le pasó a mis frases favoritas? ¿Qué le pasó al sobrenombre cursi, el favorito de todos?
Hoy amor en boca de otro me suena sucio, asqueroso, no tiene sentido.
Han tomado esa palabra como propia y no suena igual que antes.
Amor esto, Amor aquello, Amor lo otro.
"Amor, ¿cuándo volverás?"
Esa es la nueva pregunta que ronda en mi mente.
¿Cuánto tiempo pasará para que vuelva a tener el mismo significado esa palabra para mí?
Esa que no se sentía profanada por una voz y personalidad diferente.
¿Qué pasó con mi deidad? ¿Qué le pasó a mi descendiente de Afrodita?
Cupido erró nuevamente al juntarnos y volvernos uno.
¿Existirá alguien más como tú?
¿Encontraré en nuevos labios y dulce voz la razón de amar ese sobrenombre de nuevo?
Rosas marchitas adornan el pasillo de la paciencia y telas de araña surgen en cada rincón de mis ganas de amar.
Notas tristes suenan como marcha nupcial y el maniquí con el traje clásico espera sin ninguna prisa a una novia muerta en vida.
"Amor, aquí estoy" quisiera que resonaran esas palabras cada vez que la tristeza me embarga, pero es engañarme, y engañarme es matarme cada vez un poquito más.
"Amor, esto es real" espero sin ninguna paciencia el momento en que esas palabras despierten mis oídos.
"Amor, estoy contigo, no me he ido" mis fantasmas personales se encargan de volverme loca al hacerme creer que tu voz es real, que no es un espejismo.
Y a esto solo puedo decir: "Amor, yo volveré".
Te dejaré en libertad y te daré a elegir.
Si te consideras mi felicidad, aquí te estaré esperando, Amor.