viernes, 28 de septiembre de 2012

Coma

Voy a entrar en un coma sin nombre.
Caminaré con la frente en alto por el sendero que he trazado en mi subconsciente.
Seguiré los pasos que nunca me atreví siquiera a mirar.
Y al final de éste te encontraré.
Te veo y desapareces tan rápido como apareciste.
Y en mi estado catatónico, la respiración se detiene; y pienso:
Debí ser más arriesgada.
Si tan solo hubiera creído.
Si tan solo ese amor hubiera sido lo suficientemente fuerte para luchar sin pausas y sin finales trágicos.
Si no hubiera callado, si te hubiera enfrentado.
Si solo me hubieses permitido perderme en el placer de tus labios.
Si no hubiese sido tan ciega.
Si me amaras como yo lo sigo haciendo desde ese 12 de junio.
Debí ser sorda y no guiarme por otros.
Pero debí dejar de ser ciega y darme cuenta de que no me amabas como pensaba.
Vuelvo del coma, y espero verte allí, al otro lado de mi cama.
Diciendo que todo está bien, que sólo fue una pesadilla.
Pero me recibe la imagen de un día gris, igual que los otros. Otro día gris, para variar. Otro día en el que no estás.
Otro día observando el desastre que dejaste a tu paso.
Me abrazo el pecho y trato de no romperme.
Y deseo volver a esos comas repentinos en los que soy ajena de la realidad que me rodea y asecha.


Canción recomendada: The Mess I Made - Parachute

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