domingo, 21 de julio de 2013

Volátil

Y pensar que nos rompimos de nuevo.
Pensar que estábamos así de cerca de llegar a la noche prometida.
Saber que sólo bastó un segundo para que todo se desmoronara.
Saber que pudo más lo ajeno que lo propio.
¿Será verdad que dejamos de ser Romeo y Julieta?
Tú te convertiste en alguien volátil.
Yo me convertí en una gitana grosera y embustera.
Me fallaste, yo seguí errando y esto no podía seguir así.
En mis pensamientos vuelvo a aquel tiempo en el que pensábamos como niños; y pensar que para ese entonce tenías 20.
Recuerdo esas promesas nocturnas, charlas sin sentido, momentos cursis que en estos tiempos quiero seguir creyendo que fueron de verdad.
Y pensar que tengo ahora 18, y sigo queriéndote como si aún tuviera 15, a punto de cumplir los 16.
En estos dos años me di cuenta de muchas cosas.
Primero que nada, el futuro no es predecible.
¿Qué iba a saber yo que tendríamos tantas pruebas, tantos altibajos?
No pensé que te tornarías volátil y embustero, aunque debo de tener la doble moral para reclamarte.
Yo también fallé, es parte de la vida.
Entregarme a alguien, seguir amando, tener el anhelo de verte, de ser médico, vivir contigo, morir de cáncer de pulmón...
Me di cuenta que no tenía que guiarme por una vaga historia de típico desenlace de cuento de hadas, en donde el príncipe y la princesa y ya todo es de colores. NO.
Lastimosamente la princesa obtuvo duros golpes estos dos años.
Divorcio, un embarazo no esperado, la crisis económica, tus idas volátiles y tus vueltas "como si nada".
Presión, prisión, depresión.
A la princesa le robaron un pedazo de su alma el 30 de julio del año pasado.
La princesa ya no sueña más.
A la princesa la han matado poco a poco.
Esta princesa ahora es una gitana cualquiera.
Esta gitana ve el amor como un juego.
¿Y para qué llamarlo amor si a la final es sólo sexo?
La gitana  para nada educada y copia barata de una Julieta de palabras dulces se ha revelado o unido a este cruel y decrépito mundo.
Y pensar que siempre íbamos a amarnos.
Y pensar que vendrías a mi ciudad a mostrarme lo hermoso que sería ser madre.
Mi vientre quedará seco.
Mi ciudad seguirá igual.
Seguiré en mi carrera con la esperanza de hacerle justicia a mi pedacito de cielo.
Me volveré más gitana que ahora o esperaré que una simple rana me vuelva una princesa nuevamente.


P.D: Otra más para ti.
Canción recomendada: Wanted you more - Lady Antebellum.

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