Me es difícil realmente llegar a pensar en el "qué hubiera pasado", pero lo que más duele pensar es en un "qué pasó".
Vivo enamorada del cuentista sin fantasías y sólo puedo pensar en "qué pasó".
Querido cuentista, háblame, por favor.
Sal de la historia y píntate en la realidad macabra de este mundo sin ilusiones.
Píntame un mundo como tus historias de ensueño.
Haz que se rompa este maleficio.
Dibújate en mis días o píntame en los tuyos.
Narra una vida o mil si quieres.
Llena de tinta mi alma y de papel mis pensamientos.
Llena de alegría mis días y cangealo por unos besos luego.
Querido cuentista de mil amores, perdido en la noche en busca de amor.
Piérdete en mis sábanas y deja fluir todo lo que al alma incomoda.
Drena tus dudas y tus tristezas.
Hazme una historia que será siempre tuya.
No hay comentarios:
Publicar un comentario