8 meses después...
Hey, ¿de nuevo aquí? Llevabas tiempo sin volver.
Shh, shh. Hey, princesa, tranquila. Él va a estar bien.
No, por favor, no vuelvas con eso. Estabas bien.
No pasará lo mismo, yo lo sé.
Tienes que ser fuerte por los dos.
Él ha sido responsable de tus alegrías, y también de tus tristezas. Pero él no se merece lo que le pasó. Ten fe que todo se va a resolver.
No, linda, yo sé por qué lo digo.
No. NO es tu culpa y lo sabes.
Confía en ellos, él está en sus manos, no sucederá lo mismo.
¿Que cómo lo sé?
Porque él es fuerte, tú eres su fuerza.
Tú lo motivas, no te le muestres débil.
Sólo guíate por mi voz, por mi razón.
Debes estar despierta, amor, a todas las cosas que puedan pasar.
Baja eso que no lo necesitas, te vas a dañar más.
Y volvemos a lo mismo.
ESTO ES SÓLO TEMPORAL.
Velo por el lado bueno, se recupera, está luchando, te está enseñando a cómo se lucha en circunstancias ajenas a uno propio.
Aliéntalo en su lucha, de lejos, pero aliéntalo.
Sé un muro de contención ante sus altibajos, él te necesita fuerte.
Ella lo cuida, se lo pediste y ella cumple.
Ella sí no te va a decepcionar, ella sí respeta tus sentimientos, ella sabe que no puedes pasar de nuevo por lo mismo.
Ella está siempre contigo, hasta tú misma lo sientes.
La tienes contigo, ¿recuerdas el anillo? Pues es ella.
Ella es su enfermera, ella está para complacerte.
Mi niña linda, no te derrumbes, yo estoy aquí.
Te estoy hablando, yo te enseñé a luchar. Yo te enseñé a no dejarse vencer. Y te lo seguiré enseñando las veces que me haga falta. Tú puedes, mi amor, yo sé que puedes.
Tú tía que te quiere.
Deja todo en mis manos, él va a estar bien.

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