miércoles, 7 de diciembre de 2011

Cada día es...

Cada día es más difícil que otro, y otros más fáciles que el anterior. Puede que mis días sean iguales con esta espera, pero un día afecta más que otro. Un juguete barato no compensa las ganas de tener uno caro, al igual que tres días no compensan cuatro. Una pantalla no puede compensar a la realidad. Una cámara no puede persivir los rasgos físicos como los persive el ojo humano. Y el destino no puede ser tan cruel. ¿Por qué es tan cruel el destino? Cada día me pregunto lo mismo, y más si no puedo tenerte a mi lado. ¿Por qué tan lejos? ¿Por qué te anhelo? ¿Por qué no puedes saciar mis ansias de verte, abrazarte, besarte, sentirme segura en tus brazos? Oir tu voz sin limitaciones, hablar sin interrupciones, vernos sin límites. Todo esto es fácil de responder. ¿Y cómo voy a responder? Pues, todo esto pasa, porque, sencillamente, sólo puedo ser feliz a medias. Y allí está la prueba, no me basta los fines de semana, pero me tengo que conformar, porque peor es nada. Eso no significa que pasaré toda mi vida así, espera y espera. Estoy cansada de esperar, quiero sentirte cerca, mucho más cerca que ahora. Te amo, y lo sabes muy claro, pero es desesperante estar así. Ayúdame a pasar este martirio de 740 kilómetros y no perderte con el tiempo y en el intento.

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