De nuevo aquí me encuentro, destruida por la vida, por el amor.
Y pocos se preguntarán "¿y ahora? ¿por qué?"
Bueno, aquí les va un cuento, o como se lo quieran tomar.
Una chica muy ilusa, dañada anteriormente por mi querido Cupido. Pero aún tenía las ganas de amar, guardaba las vanas esperanzas de encontrar a alguien que la respetara y valorara, pero sobretodo que la amara.
Llegó un caballero andante, muy bien vestido y muy bien hablado. El príncipe azul de cualquiera. Y ¡cómo no!, nuestra hermosa ilusa cayó babeando a los pies del querido Romeo.
Con palabras la enamoró, al igual que ella se destacó en su expresión verbal.
Le pintó un mundo de color, le hizo ver que sería su compañera por toda la eternidad, y así parecía.
La chica muy temerosa le profesó su amor a el caballero en una hermosa carta, y éste le correspondió de la misma manera.
Nuestra chica no se dejó guiar por las habladurías, confiaba en que su caballero no le hiciera lo mismo que le habían hecho aquellos patanes.
Todo parecía andar bien, hasta que apareció una bella doncella, hermosísima. Esta pequeña imitación de diosa griega conocía a su amable Romeo. La chica no temía a nada, confiaba en el hombre que amaba.
El tiempo pasaba y nuestro querido Romeo se distanciaba de su vano concepto de Julieta. Escapó con la hermosa doncella, como se lo había prometido a ella.
La enamoró con palabras, al igual que lo hizo con ella.
Pero lo peor, terminó destruyéndola como lo habían hecho anteriormente con ella.
Finalmente, se quitó la venda que tenía y terminó captando que sólo era una confusión, un error en la vida de su caballero. Dolor tras dolor es lo que persigue a ésta muchacha, y la pregunta que se hace diariamente es: "¿Habrá alguien en el universo que la ame, respete y valore como ella espera y/o merece?"
Ayúdenla a hallar una respuesta.
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